La victoria y la provocación innecesaria

Hace poco mientras conducía cerca de un establecimiento de comida rápida noté un vehículo detenido lanzando desde su ventanilla la envoltura de lo que acababa de pedir hacia la carretera. Disgustado me detuve lado a lado y sin emitir una sola palabra, le mostré una cara de desaprobación. ¿El resultado? Un bombardeo de palabras obscenas y ofensivas. Al puertorriqueño no le gusta que le digan que están haciendo las cosas mal y menos cuando sabe que lo está haciendo mal.


Anoche en San Germán se vivió uno de esos momentos. No solo se hizo mal sino que se hizo algo totalmente innecesario y simplemente buscando provocar. La celebración en el ‘Arquelio’ por parte de fanáticos impropios y hasta un jugador más valioso estuvo fuera de lugar, gústele a quién le guste. En el deporte suele pasar muchísimo. No es suficiente con ganar y pasarla bien. ¡No! Hay tanta riña que muchos también buscan caldear los ánimos. Eso es lo más que desean. ¿Por qué? ¿Tal vez por qué han pasado por lo mismo anteriormente? ¿Tal vez por qué simplemente disfrutan del coraje ajeno? Luego de estar ganando un partido cómodamente por sobre 20 algunos fanáticos ponceños decidieron humillar al ya humillado y ni siquiera en un partido decisivo. Y eso lo hace peor. La serie aún está siendo jugada y no hay razón alguna para celebrar en cancha ajena faltando un juego para pasar de ronda, salvo que se busque ofender. Eso fue precisamente lo que sucedió.

¿Se imaginan a Lebron James haciéndole eso a Boston o a Chicago? ¿No verdad? ¿Creen que se toleraría? ¿Entonces que hacía Mike Harris festejando innecesariamente ante un pueblo que muy bien lo recibió a su llegada al BSN? ¿Acaso vieron a los fanáticos de los Warriors celebrar de tal manera en Cleveland? Claro, esos fans enebeístas jamás hubiesen podido hacerlo debido al acceso restringido que tienen pero acá se hace con tanta malicia que no es justificable. Tal vez sea necesario que aquí en nuestro BSN también pronto lleguemos a ese nivel y emulemos el acceso restringido de fanáticos a media cancha. Es tiempo de considerarlo prudentemente, o a alguna otra sugerencia seria, porque de lo contrario un día de estos podríamos ser testigos de un mayor motín con graves consecuencias.

Tal vez los Atléticos puedan utilizar tal acontecimiento para motivarse y demostrarle a su rival que la serie aún no ha culminado. Siempre van a ver individuos que sencillamente no se saben comportar adecuadamente. Y el problema no está en un evento aislado de la fanaticada exclusiva de Ponce. No. Esto es un problema general del puertorriqueño que igual se ha visto en Quebradillas, Arecibo, Bayamón, etc. En algunas canchas más que en otras pero señalar sería igualmente imprudente. En muchos casos se da a causa de gente que ha tomado en exceso y naturalmente busca quedar en ridículo. Tampoco deseo ser mal entendido. Creo que está muy bien celebrar y que se disfruten las victorias. Pero hay que tener un límite y hay que saber respetar. Tal vez para pasar de ronda o al quedar campeón todo sea distinto pero no en la carretera cuando no se ha ganado absolutamente nada. Ya basta de pelear innecesariamente entre nosotros mismos. El deporte es un gran pasatiempo que debe tomarse a bien y no para calumniar. Es hora de crear consciencia y de aprender a respetar.

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